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[24.03.06]
Porcicultores en el XVIII Congreso Nacional de
Diabetes.
Palabras del Ing. Julian Aguilera, Presidente de
la CMP.
Muy buenas tardes, señores y señoras, médicos
especialistas, nutriólogos, enfermeras y congresistas,
Dra. Claudia Palomino, Dr.
Francisco Martínez…, Presidentes de la Federación
Mexicana de Diabetes,
Representantes de las Autoridades Federales y
Estatales,
Miembros de la Cadena Porcicola , que nos acompañan el
día de hoy,
Amigos todos;
Es para mí un placer, como representante de los
porcicultores mexicanos, el poder participar dentro de
este Congreso Nacional de Diabetes, quiero agradecer a
la Federación Mexicana de Diabetes la oportunidad que
se nos brinda y su colaboración por permitirnos
compartir con todos ustedes, este espacio…
A la vez, desearles el mejor de los éxitos en este
Congreso, que en su edición décimo octava, ha
preparado un programa técnico sumamente interesante,
para el análisis y reflexión sobre esta enfermedad,
que día a día preocupa a un mayor parte de la
población.
En general, el tratamiento de las enfermedades, va de
la mano con un seguimiento en la dieta de los
pacientes, donde el principal desafío que se presenta
ante ustedes, es proporcionar los nutrientes
elementales, pero a la vez buscar fuentes alternativas
sanas.
La información, es la base de la toma de decisiones
certeras y en este sentido, un paciente informado
logrará mejorar su estado de salud. Y es aquí donde
nuestra responsabilidad como productores se hace
patente.
Ahora bien, en algún momento de nuestras vidas hemos
sido abordados con información negativa respecto de la
carne de cerdo. La cual, ha sido relacionada con un
sin fin de mitos, que sólo son eso… mitos.
Mucho se ha dicho sobre la carne de cerdo, pero a la
vez poco se ha logrado documentar, los mitos sobre
esta carne prevalecen en la sociedad mexicana. Hoy en
día es relacionada, de manera equivocada, con
enfermedades y su calidad y sanidad han sido
cuestionadas.
La realidad es que la porcicultura mexicana ha
evolucionado vertiginosamente; en los últimos 30 años,
los sistemas de producción se han tecnificado, a
través de la implementación de buenas prácticas en
materia de sanidad, alimentación y manejo. Con ello
hemos logrado obtener carne de cerdo de calidad y con
un alto contenido de proteínas, vitaminas, potasio,
hierro y zinc, entre otros más, que forman parte de la
ingesta diaria recomendable.
La producción de carne de cerdo en México es una de
las mejores a nivel internacional, que no tiene nada
que ver con los sistemas de producción de antaño.
La poca información y la falta de difusión de estos
avances ha posicionado de manera negativa la imagen de
la carne de cerdo. Es por esto, que hoy nos
encontramos aquí.
Su alimentación, a base de los mejores granos
seleccionados y el cuidado por parte de especialistas
en sanidad animal, garantizan una carne de calidad,
comparable con las mejores del mundo.
Este fenómeno, no es privativo de México. El
desarrollo de un mejor ganado, ha sido el pilar
fundamental para que países como Austria, España y
Dinamarca presenten hoy en día, un consumo de carne de
cerdo por encima de los 60 kilogramos anuales por
habitante, en contraste con México, que apenas alcanza
los 14 kilogramos.
La información y difusión de los beneficios
nutrimentales de la carne de cerdo, fue el detonante
de ese amplio consumo a nivel mundial, es aquí donde
confirmamos que un consumidor informado, tomará una
mejor decisión.
Bajo los más estrictos controles de calidad, nuestras
granjas producen ganado porcino sano, que se trasforma
en una carne fresca e higiénica, con una mínima
cantidad de grasa y colesterol; La carne de cerdo ha
reducido su contenido de grasa en un 31% y hoy
presenta un contenido de grasa entreverada entre un 3
y 14%.
La falacia de la taeniasis-cisticercosis y otras
enfermedades relacionadas con la carne de cerdo, son
asunto del pasado. El confinamiento de los cerdos y su
nulo contacto con agentes externos a la granja, ha
derivado en que el riesgo por el cisticerco sea un
problema de salud pública y no uno relacionado con la
carne de cerdo. Como es sabido por todos ustedes, el
mayor agente de transmisión del cisticerco son los
carentes hábitos de higiene, relacionado con una
situación económica limitada en zonas marginadas de
nuestro país.
Podría agobiarlos con las innumerables características
nutrimentales de la carne de cerdo mexicana; sin
embargo, esta misma esta siendo proporcionada en el
marco de este Congreso, a fin de que ustedes el día de
mañana consideren a nuestra carne, la carne de cerdo
fresca mexicana, como un elemento fundamental e
insustituible en las dietas balanceadas para sus
pacientes.
Excluir la carne de cerdo fresca, de las dietas de los
pacientes, cada día tiene un menor sustento. Diversos
estudios científicos nos revelan los secretos
alrededor esta carne, no sólo por su aporte
nutricional para nuestra vida cotidiana, sino además,
por brindar diversos beneficios a la medicina en
trasplantes y tratamiento de enfermedades.
El día de hoy, queremos construir una relación más
cercana con la rama médica. Hacemos votos porque esta
nueva relación crezca y se fortalezca en beneficio
siempre, de un consumidor más informado y con mayores
opciones de alimentación.
Me voy a permitir presentar un documental que hemos
elaborado con la finalidad de que conozcan que:
“La carne de cerdo es el proteínico más sabroso y sano
que pueden recomendar”
Muchas gracias.
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