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[24.06.09] Precio del cerdo, aún 35% menor
Alicia Valverde
A pesar de que la comercialización de la carne de
cerdo ha empezado a regularizarse, los precios todavía
siguen deprimidos, lo que representan pérdidas para el
sector, aseguró Pedro Aceves, porcicultor de la Piedad
Michoacán.
“La confianza del consumidor se ha recuperado hasta en
90 por ciento del consumo de la carne de cerdo, luego
de que durante el periodo de influenza se desplomó la
demanda. Ahora nuestro principal problema es el
precio, el cual se ubica por debajo de 35 por ciento
de lo que se ubicaba”, sostuvo.
En conferencia de prensa, el porcicultor detalló que
antes de la influenza alcanzaba los 20.50 el kilo de
carne y hoy se comercializa entre 15 y 16 pesos,
mientras que sus costos de producción alcanzan los 18
pesos, por lo que no han podido lograr su punto de
equilibrio.
Ante este escenario se dijo a favor de evitar a
intermediarios y acercar la carne a los restaurantes
para bajar costos y obtener mayores ganancias.
Al dar a conocer la campaña Embajadores de la carne de
cerdo, que arrancará en el Distrito Federal, dijo que
el objetivo es que se conozca al cerdo como algo más
que hecho en carnitas, sino que hay otros cortes.
Afirmó que antes de visualizar al mercado de
exportación se tienen que atacar el mercado nacional,
ya que del consumo total, 40 por ciento es importada,
por lo que es necesario llevar a cabo estrategias de
venta del producto nacional.
Dijo que la idea de la campaña es que en los
restaurantes se encuentren cortes de carne de cerdo y
no solamente de pollo o de res, como hoy sucede.
Aceves comentó que prueba de que se cuenta con un
producto de calidad nacional es que se exporta carne a
uno de los mercados más exigentes como es Japón, a
donde se envían 60 mil toneladas de carne.
Por su parte, Enrique Olvera, Chef y dueño del
restaurante Pujol, dijo que la campaña de carne de
cerdo en los restaurantes permitirá mejorar la
propuesta gastronómica mexicana.
De acuerdo con la Confederación de la porcicultura
mexicana en los últimos 20 años, la genética de los
cerdos se ha modificado considerablemente, al grado de
reducir en más de 30 por ciento la grasa de la
producción de los cerdos, debido en parte a la
alimentación, con lo que la convierte en una carne
magra.
Asegura que se invierten alrededor de tres mil dólares
por cada animal que se tiene confinamiento, además de
que se mejora cada día la genética para poder enviar
el producto a los diferentes mercados.
Citó de ejemplo que para el mercado mexicano se
favorece la engorda de las piernas y la espaldilla,
mientras que para el de exportación prefieren crecer
el lomo, “lo que los convierte en una industria
desarrollada”.
Fuente: Excelsior
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