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[06.06.08]
Porcicultores de Sonora ‘tiran la toalla’
Marcelo Beyliss
El alimento para engorda (maíz y trigo) aumentó más de
50%
HERMOSILLO, Son.— El alto costo del alimento para la
crianza de cerdo, compuesto en gran parte por trigo y
maíz, ha provocado que en el último año una cuarta
parte de los productores de la entidad “haya tirado la
toalla” y preferido vender sus granjas a los grandes
engordadores.
A decir del presidente de la Unión Ganadera Regional
Porcícola, Gustavo Bárcenas Santini, la crisis mundial
alimentaria y la competencia desleal que representan
las importaciones de carne de puerco de mala calidad
tienen seriamente amenazada a las pequeñas granjas.
Sin precisar las estadísticas, aseguró que 25% de los
productores afiliados a ese organismo han tenido que
claudicar, pues no pueden solventar los insumos.
Señaló que tan sólo en los últimos 12 meses, los
costos de producción en la actividad porcícola han
aumentado 40%.
“Sólo los alimentos de los cochinos subió más de la
mitad de lo que antes costaban. Y esto es por culpa de
que el maíz ahora lo quieren para producir
combustible”, subrayó.
La alimentación de los cerdos se basa en trigo y maíz.
El primero de esos granos aumentó casi el doble de un
ciclo agrícola al otro. Por su parte, el maíz ha
tenido un incremento de 60%, indicó.
“Actualmente los alimentamos (a los puercos) con maíz
o pasta de soya, que también subió como la mitad del
precio anterior… Pero el trigo, ni pensar en él, ya le
decimos el intocable, nadie lo puede obtener, nadie lo
puede ni tocar siquiera”, comentó con ironía.
Sonora se distingue a nivel nacional por la alta
sanidad en su producción porcícola. Es una de las
pocas partes del mundo que puede exportar a Japón sin
mayor restricción sanitaria.
Esas exportaciones las dominan los grandes consorcios,
como la empresa Norson, que junto a otras compañías
similares suman cada año 40 mil toneladas de carne de
puerco que son enviadas a uno de los principales
consumidores de cerdo en el mundo: Japón.
Gustavo Bárcenas señaló que ese tipo de empresas son
las que han podido sobrevivir a esta crisis, pues
pueden obtener los insumos en precios más bajos por el
gran volumen que adquieren.
“Esas compañías son las que están comprando las
pequeñas granjas, muchas han dejado de pertenecer a
una persona y han pasado a formar parte de una firma
mundial… Algunos pequeños productores han tirado la
toalla”.
Enfatizó que otro factor que mantiene a la
porcicultura bajo amenaza es la competencia desleal,
que representan las importaciones de carne de mala
calidad.
“Entran por toneladas a México, es carne muy mala que
aprovechan los fabricantes de embutidos, quienes
compran barato pero de muy mala calidad”, afirmó.
Pidió a la Secretaría de Economía frenar la
introducción desmedida de carne de mala calidad, pues
los productores locales no pueden competir en precio.
Fuente: eluniversal.com.mx
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