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[29.05.08]
DESPUÉS DE LOS CEREALES, LA CARNE
Autor: Olivier Bode, Director Ejecutivo Austral
Systems(Traducido y presentado) L’Initié de la Bourse,
11 avril 2008 - n° 15B38 e année Antwerpen
El sector agrícola es objeto de modificaciones
estructurales, que han dado lugar a alzas de precios
exponenciales. Los cereales (trigo, maíz y germen de
soja) han seguido el movimiento el año pasado. Jamás
en el pasado los cereales han estado tan caros que en
los últimos meses. Se debe tomar en cuenta que los
precios del trigo y demás cereales han sido estables
en los últimos 20 años, salvo algunas excepciones
ligadas a cosechas excepcionalmente bajas o por
tensiones de naturaleza políticas.
Una alza espectacular entre 1985 y 2005, el precio del
trigo se movió entre 250 y 400 centavos de dólar por
celemín (una medida británica todavía muy usada en
contratos agrícolas a plazo).
Para el maíz, el precio estaba generalmente
comprendido entre 200 y 300 dólar y para los gérmenes
de soja entre 400 y 600 centavos de dólar. A principio
del mes de marzo, el celemín de trigo subió a 1160
centavos de dólar, los gérmenes de soja a 1280
centavos de dólar, y actualmente el celemín de maíz
vale 600 centavos de dólar.
El maíz utilizado en Estados Unidos para la
fabricación de biocombustibles, a visto su precio
aumentar de manera exponencial el año pasado, lo cual
explica que los agricultores han decidido sembrar una
mayor superficie de ese cultivo. Después, este
movimiento de progresión ha desacelerado entre la
primavera y el otoño, a favor del trigo y sobre todo
de la soja. Hoy en día, los agricultores van a
aumentar sus siembras en 18% de soja y 8% de trigo
pero con 8% menos de maíz. Esto explica que el trigo y
la soja hayan corregido sus precios estas últimas
semanas. Pero solo desde su máximo de hace un mes,
porque sobre una base anual el movimiento sigue
alcista. Es prácticamente impensable que los precios
vuelvan al nivel de 1985 - 2005 en los próximos años.
Esto porque el mercado de los cereales se caracteriza
por reservas limitadas y una alza sostenida y durable
de la demanda.
Argumentos estructurales
¿Porque las materias primas agrícolas en general, y
los cereales en particular han visto sus precios
aumentar de tal manera?
Recordemos los factores estructurales al origen de
este movimiento:
1. Aumento de consumo de los alimentos:
Con miras al 2020, la población mundial debería
aumentar a 7,6
billones de personas, o sea un billón más respecto a
la situación de fin del 2006. Los países emergentes
representan, desde entonces, no menos del 85% de la
población mundial, contra 70% hace medio siglo. La
urbanización se intensifica. Esta ultima y el
desarrollo de una clase media disponiendo de un mayor
ingreso explican el alza del consumo alimenticio.
2. Utilización como fuente de energía alternativa:
Además del aumento de consumo de alimento, los bienes
agrícolas son cada vez más usados para la fabricación
de biocombustibles. En 2002, solo un 11% de la
producción de maíz de los Estados Unidos eran usados
para la fabricación de biocombustibles, una cifra que
pasará a 33% en promedio durante la próxima década.
3. Producción atrasada y baja productividad:
La urbanización acrecentada implica que cada vez menos
tierra sea disponible para los cultivos. La proporción
mundial de las tierras agrícolas disponible en China
han bajado de 9 a 7%, cuando este país alberga 20% de
la población mundial. Además las tierras recientemente
cultivadas generan generalmente menos producción, por
el nivel de fertilidad que presentan, no siempre de
buen rendimiento.
La producción agrícola debería aumentar de 3,3% por
año para seguir la demanda siendo que el crecimiento
real ha sido de un 1,3% en promedio durante la última
década.
Consumo de carne en aumento
La población de los países emergentes no solo es más
numerosa, esta también mejor dotada a nivel de su
clase media, que se desarrolla en las ciudades.
Las costumbres alimenticias cambian. Llevadas por el
crecimiento de la población y el aumento de los
salarios, la demanda de proteínas animales aumenta de
manera exponencial en los países emergentes. Una
evolución iniciada hace un tiempo atrás pero que
debería aumentar durante los próximos años y décadas.
En los últimos 40 años, el consumo mundial de carne
triplicó siendo que la población mundial se duplicaba.
En la próxima década, China y Brasil se adjudicaran
los 2/3 del aumento de consumo de carne. Estos dos
países se
encuentran precisamente en su fase “acelerada” de la
curva, en la cual el alza de los salarios da lugar
a un aumento del consumo cotidiano de proteínas
animales.
En India, el consumo es solo de 200 calorías por día
en promedio, siendo que en China estamos cerca de 600
y en Brasil de 700 calorías por día. Por otra parte,
en los países industrializados el consumo es el doble
de China y Brasil, o sea entre 1100 y 1300 calorías de
origen animal por día. El chino promedio consumía a
penas 20 kilos de carne por año en 1985.
Para el año 2000 esa cifra paso a 50 kg y según el
FoodPolicy Research Institute, de aquí a 2020, esta
debería subir a 73 kg. El promedio mundial es hoy en
día de 50 kg pero en occidente es bastante más elevado
con 120 kg en Estados Unidos y 90 kg en Europa. El
consumo mundial anual de carne en los países
desarrollados debería solamente aumentar levemente (de
105 a 135 millones de toneladas por año entre el 2000
y 2030) pero fuertemente en los mercados emergentes
(de 140 a 260 millones de toneladas entre 2000 y
2030).
¿Cuál es la relación con los cereales?
Producir carne requiere principalmente cereales para
alimentar el ganado. Se necesitan 2 kg de cereales
para producir 1 kg de carne de pollo. Para el cerdo se
necesitan 4 kg y para el vacuno se requieren 7 kg.
El aumento del consumo de carne es entonces
parcialmente responsable y al origen del alza
espectacular de los precios de los cereales.
¿Pero que es de los precios de la carne?
Extrañamente, no han subido o muy poco. Respecto de la
carne de cerdo (a seguir sobre los mercados a plazo
vía el contrato sobre los Lean Hogs), la evolución de
largo plazo no denota una tendencia particular, lo
cual significa que los precios hoy día no difieren
estructuralmente de los precios de la década pasada.
Para el bovino (contrato sobre LiveCattle) se observa
una tendencia levemente alcista en la última década.
Algunas comparaciones elocuentes: entre fines de marzo
de 2003 y 2008 – en 5 años – el precio del maíz
aumento de 140 %, o sean un promedio de 19,1 % por
año, contra 13,5% para la carne de cerdo (2,5% en
promedio por año) y 15,3% para la carne de bovino
(2,9% en promedio). Estos últimos años, China ha
podido responder al crecimiento anual del consumo de
carne (4,8% en promedio en la última década, o sea 2
kg por cabeza por año) sin requerir, o muy poco,
importaciones. La explicación según la cual los
precios de la carne no han seguido la explosión de los
precios de los cereales el último año es lógica. El
alza ha sido brutal y casi histórica. El beneficio de
los agricultores se volvió una perdida para los
productores.
El aumento de los precios de los cereales volvió el
alimento para ganado más oneroso y torno entonces la
crianza en una actividad costosa. Los que han podido
elegir, prefirieron desarrollar su producción de
cereal al detrimento de su ganado. Por otra parte,
para manejar sus costos, muchos productores han
decidido faenar sus cerdos y bovinos más temprano para
comercializar su carne cuanto antes, y así responder a
la demande en alza, lo cual explica la ausencia de
aumento en el precio de la carne.
¡Pero esta situación es solamente temporal… !
El ritmo de crecimiento del consumo de carne en China
y en otras partes no disminuirá. Y a este ritmo, China
no podrá asumirlo sola. Un número importante de
agricultores elegirán la producción de cereales y
disminuirán su actividad de producción. El precio es
siempre la resultante de la oferta y la demanda. La
demanda de carne va aumentar y la oferta tendrá más
tendencia a disminuir, puesto que esta actividad es
menos rentable - por no decir deficitaria – que otros
tipos de agricultura. De aquí a 2009, es fuertemente
probable que los precios de los cereales bajen y los
precios de la carne aumenten.
La base de los mercados de las materias primas son
siempre los mismos: oferta estable ligeramente a la
baja, combinada a una demanda estructuralmente
alcista, para precios inevitablemente a la alza.
Después de los metales básicos y los metales
preciosos, este razonamiento se aplica desde hace un
año a las materias primas agrícolas. Pero en esta
subcategoría, todo no progresa de la misma manera. A
nivel de la cadena agrícola, estamos al pie del
aumento del precio de la carne. Estamos tal vez un
poco en desfase sobre el timing, pero pensamos que una
inversión de 12 a 24 meses es suficiente para obtener
buenos rendimientos. Como para la mayoría de las
materias primas, esta inversión es siempre ligada al
dólar americano (USD). Fuente: www.granar.com.ar
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