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[26.05.08] México - Inflación: ¿La clave es el factor Cargill ? 

Poco antes de que inicie la comercialización de la cosecha de maíz más importante del año proveniente del estado de Sinaloa industriales de este bien básico meten presión al gobierno para que autorice un incremento al precio del kilo de la tortilla de hasta un 17.6%, debido principalmente a la alza en sus costos de producción, cita "El Semanario" en su edición de hoy.

La Cámara Nacional de la Industria de la Masa y la Tortilla, el Consejo Empresarial de la Industria del Maíz y sus Derivados, así como la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla proponen un nuevo precio de 10 pesos por kilo, contra los 8.50 pesos para la Ciudad de México y el Estado de México, que se fijó en enero del año pasado.

Si bien, el abasto del grano está garantizado con la cosecha de Sinaloa y las compras anticipadas que han promovido las autoridades, el problema -advierten los industriales es que se venderá hasta 20% más caro (la tonelada pasó de 2,900 en enero a 3,300 pesos recientemente.

Sin embargo, en opinión de algunos especialistas el precio de la tonelada de maíz para los industriales se ubicará en los mismos niveles del año pasado, por lo que no debería ser un factor de presión en el corto plazo.

De hecho el precio del maíz ya se definió con base en las compras anticipadas que se hicieron hace unas semanas.

El precio de Sinaloa en bodega de acopio es de 2,800 pesos la tonelada, en tanto que en la Ciudad de México está sobre 3,250 pesos, ya en bodega, con el cribado y el embazado.

Y puesto en un molino para que después se consuma en tortilla está valuado en 3,300 pesos, señala Fernando Cruz, jefe de estudios económicos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.

"Como apenas está saliendo la cosecha de Sinaloa, los precios se ponen un poquito más altos, pero ya cuando se empiece a cosechar más, el precio va a tender a disminuir. Ahorita el grano está llegando a molino en 3,300 pesos, sin embargo, el año pasado tuvimos precios de hasta 3,500 pesos."

Esto no quiere decir que no haya presiones en el precio de la tortilla, causado por el alza en los energéticos (luz, gas, gasolina) así como por el coyotaje.

"Serán: la intermediación, el costo de los fletes y el de los energéticos, los que principalmente van a generar presiones sobre los precios en la cadena maíz- tortilla. Pero no serían los 12 pesos que algunos industriales han dicho que quieren. En un cálculo rápido, se estaría pensando en un peso más, es decir, 9.50 pesos por kilo de tortilla", calcula Fernando Cruz.

Entre los grandes intermediarios destaca el caso de Cargill que dentro de las compras anticipadas de maíz se llevó una gran tajada del pastel, casi un millón de toneladas de los cinco millones que se producen en Sinaloa.

"Aquí nada más hay que tener cuidado, para que Cargill y otras comercializadoras que hacen grandes compras no especulen con el grano que tienen. Están comprando un volumen importante y el poder de los alimentos en manos de un privado siempre va a generar un riesgo. Nomás hay que estarlos observando", comenta Carlos Salazar director de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz.

Hablando de Maseca y Minsa ellos también hacen compras muy grandes, de hecho deben de tener ya asegurado su abasto para la producción de los próximos meses.

Sin embargo con ellos no habrá tanto problema, siempre buscan un precio competitivo para mantener su precio de mercado. "En el caso de Cargill, están rompiendo el mercado de alguna forma, al no dejar una cantidad suficiente para los demás jugadores", señala Fernando Cruz.

Habrá que ver que hace Cargill en julio cuando ya se haya colocado casi toda la cosecha de Sinaloa, y muchos pequeños y medianos productores se vean obligados a comprarle maíz, en un momento en que los precios internacionales del grano seguirán su tendencia al alza, coinciden en señalar ambos especialistas.

La industria de masa de nixtamal que elabora tortillas con este grano en las áreas urbanas del país, no acude a su compra directa al precio de cosecha por múltiples razones: se encuentra desorganizada, descapitalizada y sin espacio de almacenamiento en sus instalaciones.

Por tanto, dependen por completo del abasto semanal o mensual, al precio que corra en el mercado del maíz, por las empresas comercializadoras, detalla El Semanario.

Los industriales se quejan de que el gobierno lo único que ha hecho es procurar que no falte el maíz, pero no ha puesto subsidios directos a la tortilla. "No tenemos ninguna política pública directa inmediata para la cadena maíz-tortilla y esto nos obliga a subir el precio de la tortilla con base en los altos costos que tenemos en los insumos", dijo en entrevista de radio Lorenzo Mejía, presidente de la Unión Nacional de Industriales de Molinos y Tortillerías.

De acuerdo con estimaciones de los propios industriales, con el alza del año pasado el consumo de tortilla ha caído hasta 30% -dependiendo de la región.

Entre un 2 y 2.5% de los consumidores de las tortillerías tradicionales emigraron hacia las tiendas de autoservicio para comprar tortilla cuyo costo es de tan sólo 6 pesos el kilo.

Las tiendas de autoservicio no le ganan a la venta de tortillas, realmente lo que le están ofreciendo es un servicio más a sus clientes, es un gancho que utilizan para que la gente vaya a sus establecimientos.

La importancia para ellos es vender otro tipo de productos que tienen mayor valor agregado. Además, la tortilla que ellos venden es hecha con harina de maíz que es más barata.

La venta de este tipo de tortilla ha sido una aliada de las autoridades. Un alza en el precio de la tortilla será un nuevo dolor de cabeza para el banco central en su lucha contra un repunte inflacionario. Fuente: Terra México / AMEPA