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[05.02.08] Industria porcina no cubre consumo nacional, alertan.
Emilio Fernández
Importaciones crecen 12%, señala la UAEM
NEZAHUALCÓYOTL, Méx.— La importación de carne de cerdo ha crecido
en los últimos 10 años un promedio de 12.6%, como
consecuencia del aumento en el consumo nacional y per
cápita, además del estancamiento de la producción
doméstica que pone en riesgo el mercado interno,
advirtieron investigadores de la Universidad Autónoma
del estado de México (UAEM).
Pablo Mejía Reyes, Miguel Díaz Carreño y Laura del Moral Barrera,
académicos investigadores de la Facultad de Economía,
de la UAEM, establecieron que el incremento de la
importación del cárnico generará un déficit en el
mercado nacional.
Los especialistas que son miembros del Sistema Nacional de
Investigadores (SNI), explicaron que la importación de
alimentos y de carne de cerdo crece sustancialmente,
ya que entre 1995 y 1999 se destinaron 29 mil 559
millones de dólares, cifra que llegó a los 49 mil 547
millones de dólares en el periodo 2000 a 2005.
Pablo Mejía indicó que el aumento en la compra de carne de cerdo
al exterior se justifica por el incremento sostenido
del consumo nacional de 3.1% y del consumo per cápita
de 1.7% durante la última década, en contraste con la
producción interna que sólo ha crecido en ese lapso en
1.9%.
Miguel Díaz sostuvo que si la producción nacional de carne no se
reactiva para competir con los productores
extranjeros, el déficit en el comercio internacional
subirá por la liberación del sector iniciada en el
2003.
Dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
se reconoció la sensibilidad del sector porcícola
local, así como la existencia de estructuras de
mercado distintas entre México, Estados Unidos y
Canadá, recordó Laura del Moral.
“Por ello se estableció un periodo de desgravación a 10 años, así
como salvaguardas en el caso de animales para abasto y
carne en canal y en cortes, pudiendo tener acceso a
ellas libremente cualquier agente comercial”, señaló.
Por lo tanto, dijo, se acordó que la carne de porcino fresca,
refrigerada o congelada “sería reducida en 10 años,
partiendo de una tarifa base de 20%; así, los
productos cárnicos quedaron desgravados a partir de
2003”, explicó.
Los investigadores manifestaron que se requiere un análisis
profundo para evaluar la producción de carne de cerdo
en México y sus posibilidades reales de competencia,
para que el mercado interno no quede en manos de los
productores extranjeros. Fuente: eluniversal.com.mx
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